Los programas implementados demostraron impacto directo en el desempeño académico
Hubo un aumento de 25 % en habilidades de lectoescritura y alfabetización
En Capotillo, donde el día a día se vive entre callejones, pobreza, música y deseos de superación, la organización Save The Children Dominicana ha impactado significativamente a la población infantil, uno de los grupos sociales más vulnerables de la nación.
Save The Children presentó logros alcanzados durante los meses de agosto 2024 a noviembre de 2025, resaltando el trabajo de educación, protección a los infantes e inclusión, desarrollado en El Túnel y La 42 del popular sector del Distrito Nacional.
Entre El Túnel y La 42, 1,777 personas, entre niños, adolescentes y adultos, participaron en ese periodo en un esfuerzo que apostó por el deporte, el arte y la educación como caminos para sostener la vida. Y los resultados hablan: mejores habilidades lectoras, más motivación escolar y prácticas de crianza positiva.
La información fue ofrecida a través de X por Juan Tomás Díaz, presidente de Save the Children Dominicana, quien expresó que el objetivo es llamar la atención sobre la importancia de dar acceso a niños y niñas a todos los programas que fomenten su sano desarrollo, entre estos, el arte, la música y la cultura, deben estar presentes en sectores como Capotillo“.
Entre noviembre de 2024 y agosto de 2025, detalla la información publicada, Save the Children desarrolló el proyecto “Jugando por la inclusión” en los sectores El Túnel y La 42, logrando resultados significativos en la reinserción escolar, el aprendizaje y la protección de niños, niñas y adolescentes en una de las zonas más vulnerables del Distrito Nacional.
El proceso de monitoreo y evaluación fue realizado por un equipo externo junto al equipo nacional. Este trabajo arrojó avances contundentes en la población atendida: 884 niños y niñas, 366 adolescentes y 527 personas adultas, para un total de 1,777 beneficiarios.
Los programas implementados demostraron impacto directo en el desempeño académico. Tras la intervención se registraron incrementos de:
- +25 puntos en habilidades de lectoescritura y alfabetización (pasando de un promedio general de 40–43 % a 68 %).
- +15 puntos en aritmética (de 57 % a 72 %).
- +25 puntos en funcionamiento ejecutivo (de 45 % a 70 %).
- +11 puntos en habilidades socioemocionales (de 71 % a 82 %).
El informe también evidencia mejoras en la disposición hacia el aprendizaje y en la percepción de seguridad en un 81 % de la población impactada. Los adolescentes abordados expresaron que se sienten más motivados para asistir a clases. Mientras que el 88 % mostró mejoras en hábitos socioemocionales, resiliencia y autorregulación.
Uno de los logros más relevantes fue la reintegración escolar del 74 % de los niños, niñas y adolescentes que estaban fuera del sistema educativo, quienes ahora participan en educación formal o no formal.
Además, el 92 % de los participantes reconoce saber cómo identificar situaciones de violencia y abuso sexual y pedir ayuda, un avance crucial en contextos con alta exposición a riesgos.
Transformación en docentes y familias
El impacto alcanzó también al personal docente y a la comunidad: 70 % de los maestros reportó cambios positivos en su práctica educativa.
En otro aspecto, se consolidaron dos alianzas comunitarias a través de brigadas verdes y juntas de vecinos con acciones de protección infantil.
La organización internacional informó que para el año 2026 continuará fortaleciendo la inclusión educativa, el aprendizaje y la protección a través de intervenciones dirigidas a estudiantes fuera del sistema, fortalecimiento de clubes de lectura como espacios seguros y mayor trabajo con familias para prevenir la violencia.
“Estamos orgullosos de estar trabajando con 884 niños y niñas y 366 adolescentes, logrando por ejemplo un aumento del 25 % de las habilidades lectores y comprensivas y de función ejecutiva”, destacó Díaz en una publicación en X.
