Internacional

¿Quién es Mojtaba Jamenei? El nuevo líder supremo de Irán con un imperio inmobiliario internacional

Mojtaba Jamenei es el nuevo líder supremo de Irán que controla un imperio inmobiliario internacional

Mojtaba Jamenei asumió como nuevo líder supremo de Irán, en la primera sucesión hereditaria de la República Islámica, es hijo del ayatolá Alí Jamenei, muerto en un ataque aéreo al inicio de la guerra, Khamenei ha acumulado un imperio inmobiliario internacional, similar al del expresidente Donald Trump.

Perfil y cercanía con la Guardia Revolucionaria
El joven Jamenei mantiene estrechos vínculos con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), y su ascenso al máximo cargo refleja que los líderes de línea dura del régimen están al mando, con poca inclinación a negociar el fin del conflicto.

Antes del estallido de la guerra, Jamenei llevaba un perfil bajo mientras acumulaba propiedades y activos en todo el mundo. De acuerdo a información de Fortune, parte de su fortuna incluye cuentas bancarias suizas y villas de lujo en Londres, Dubái y Europa, aunque estas inversiones se realizaban sin vincular directamente su nombre.

Comparación con Donald Trump
El patrimonio de Jamenei en el extranjero es menor frente al de Donald Trump, cuya fortuna se estima en $7,300 millones de dólares, según Forbes. Solo sus clubes de golf y complejos turísticos suman $1,300 millones, mientras que torres de oficinas, hoteles y desarrollos residenciales alcanzan $1,200 millones de dólares. Sus activos líquidos y en criptomonedas se valoran en $2,400 millones, y su empresa Trump Media and Technology Group, matriz de Truth Social, vale $2,000 millones.

Aunque la fortuna de Jamenei es menor, su nuevo cargo le otorga control directo sobre la economía iraní, incluyendo activos estatales y empresas estratégicas.

El imperio económico de la República Islámica
Como líder supremo, Jamenei dirige la Ejecución de la Orden del Imán Jomeini, un conglomerado estatal creado tras la confiscación de propiedades luego de la Revolución Islámica, que gestiona miles de millones en activos, propiedades comerciales y organizaciones benéficas.

Asimismo, controla el CGRI, que evolucionó de una fuerza paramilitar a un imperio empresarial diversificado, abarcando petróleo, transporte, banca, telecomunicaciones, agricultura, medicina e inmobiliaria. El CGRI también opera empresas de ingeniería, como Khatam al-Anbiya, responsable de refinerías, gasoductos, presas y líneas ferroviarias, además del aeropuerto internacional de Teherán.

Fundaciones y conglomerados semiprivados
Otra pieza clave del poder económico del CGRI son sus fundaciones, que operan como monopolios semiprivados, aunque originalmente buscaban fines religiosos y sociales.

Según el grupo de expertos Clingendael, “lo que comenzó como vehículos para la justicia social se convirtió en conglomerados de estilo corporativo, protegidos de la supervisión y centrales para la base de poder del estado revolucionario”. Estas estructuras permiten a la élite gobernante acumular riqueza, controlar políticamente el país y sostener el régimen.

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *