Líderes políticos y defensores exigen que se dé luz verde a un paquete de normativas que busca liberar a internos que ya pagaron por sus delitos
Tras advertir que el sistema penitenciario en Nueva York se excede en promover medidas punitivas y castigos interminables para quienes son enviados a la cárcel, antes que buscar su resocialización y el apoyo que necesitan para regresar a sus comunidades, este lunes hubo un llamado en Albany para que la Legislatura apruebe un paquete de leyes que buscar excarcelar a reclusos que no representan una amenaza para la sociedad.
El llamado fue hecho en medio de la Jornada de Concientización para Poner Fin al Encarcelamiento Masivo, donde líderes políticos, defensores de los internos y familiares de presos de Nueva York se reunieron en la sede de la Legislatura estatal para exigir medidas urgentes que acaben lo que describen como “una crisis de racismo, brutalidad y tortura” en las cárceles. El clamor es que se de luz verde a un paquete legislativo que garantice “la reinserción justa de los reclusos y el fin del abuso en las cárceles”.
La senadora Julia Salazar, presidenta del Comité de Víctimas del Crimen, Delincuencia y Correccionales, recordó las muertes de los reclusos Robert Brooks y Messiah Nantwi por parte de guardias penitenciarios, y dijo que ante “la violencia racista” ejercida por los guardias en el sistema penitenciario es hora de echar a andar varias soluciones urgentes. La legisladora destacó que urge acabar con el castigo interminable.
“Existe una crisis grave y de larga data de racismo, brutalidad y tortura en el sistema penitenciario del estado de Nueva York. Y como demostró mi informe reciente, necesitamos una reforma integral para acabar con el encarcelamiento masivo, reunir a las familias y garantizar la seguridad de todos los neoyorquinos”, dijo la política de origen colombiano.
“Exigimos una serie de medidas legislativas que creen vías justas de reinserción social y transformen las condiciones tanto para las personas privadas de la libertad como para el personal penitenciario. Nuestro estado merece un sistema de justicia que brinde seguridad y sanación, no violencia y desesperación”, agregó Salazar.
Nick Encalada-Malinowski, director de la campaña de derechos civiles de la organización VOCAL-NY, hizo un llamado a los defensores de los internos para que exijan a los líderes estatales que le metan soluciones a la crisis penitenciaria, a través de mecanismos para la liberación de reclusos y transformación real de las condiciones en las cárceles.
“En el año y medio transcurrido desde el brutal asesinato de Robert Brooks a manos de guardias, un hecho que quedó grabado en video, solo hemos visto cambios insuficientes que no resuelven los problemas sistémicos de larga data. Tenemos las soluciones, pero aún no hemos visto la voluntad política de quienes tienen el poder para implementar estos cambios”, dijo el defensor.
José Saldaña, director de la Campaña para la Liberación de Personas Mayores en Prisión (RAPP), quien estuvo 38 años en prisión, insisitió en que cientos de miles de neoyorquinos se ven afectados por la crisis humanitaria en las cárceles estatales, donde pulula el racismo y la brutalidad endémica, lo que requiere acciones inmediatas.
“Esta es una crisis de salud pública deliberadamente creada que afecta a familias negras, latinas y de clase trabajadora, generando pobreza y trauma intergeneracionales que, en última instancia, hacen que nuestras comunidades sean menos seguras”, dijo el exinterno. “Existen soluciones claras para poner fin a esta crisis multifacética. Los legisladores deben crear vías justas y seguras para que las personas encarceladas regresen a casa y transformar las condiciones dentro de las prisiones”.
La senadora Lea Webb afirmó que es necesario no bajar la guardia en la presión a Albany para que se exija la aprobación de leyes que reformen y mejoren el sistema de justicia y el sistema penitenciario, donde se responsabilice a quienes cometen abusos.
“Reformar nuestro sistema de justicia implica una rendición de cuentas integral, apoyar la rehabilitación, proteger y fortalecer a nuestras familias”, dijo la legisladora. “Estas medidas crearían condiciones más seguras dentro de los centros penitenciarios, a la vez que brindarían oportunidades para que las personas privadas de libertad se rehabiliten, regresen con sus familias y promuevan la justicia en nuestras comunidades”.
Otro de los proyectos que los manifestantes exigieron que sea aprobado garantizaría visitas presenciales justas y accesibles, y no solo videollamadas con horarios razonables, tiempo de visita adecuado y políticas que reconozcan la distancia que muchas familias deben recorrer para ver a sus seres queridos.
“La tecnología nunca debería sustituir a las conexiones humanas; las visitas por video no deben convertirse en un sustituto de las visitas presenciales. Se trata de justicia sostenible, dignidad y de mantener a las familias unidas; por ello, seguiré luchando para asegurar que esta medida avance y se convierta en ley”, aseguró el senador estatal Luis Sepúlveda, quien defendió las visitas como parte del proceso de rehabilitación y una reintegración exitosa de los internos.
“La lucha para poner fin al encarcelamiento masivo trasciende cualquier proyecto de ley individual. Se trata de restituir la humanidad, la dignidad y la equidad a un sistema que, con demasiada frecuencia, ha separado a las familias y ha perjudicado a las comunidades”.
El senador José Serrano manifestó que el Estado de Nueva York debe apoyar e invertir en las personas que se han visto afectadas negativamente por el encarcelamiento masivo, la criminalización y la falta de inversión en las comunidades e instó a sus colegas en la Legislatura a que den luz verde al paquete de reformas.
“Este conjunto de proyectos de ley ayudará a garantizar que haya justicia para aquellos que han resultado perjudicados por el sistema de justicia. Agradezco a mis colegas que patrocinan estas importantes iniciativas, y agradezco a todos los grupos de defensa que luchan por nuestros conciudadanos neoyorquinos”, dijo el legislador.
El llamado a que se promuevan los cambios legislativos desde Albany surge en momentos en que el alcalde de la Gran Manzana, Zohran Mamdani está buscando un “zar de las cárceles”, quien manejaría el cierre de Rikers Island y la transición hacia la apertura de los reclusorios más pequeños que se construyen en los condados.
“El Concejo Municipal aprobó el año pasado una ley que exige la creación de este cargo, y la administración de Mamdani la está implementando y está comprometido en cerrar la isla Rikers y sustituirla por instalaciones más pequeñas, ubicadas en los distintos condados, que ya se encuentran en construcción”, aseguró un portavoz de la administración municipal. “Este puesto forma parte de un esfuerzo más amplio para construir un sistema penitenciario más seguro y humano: para los funcionarios de prisiones, para las personas bajo custodia y para todos los neoyorquinos”.
Aunque inicialmente el proyecto de clausurar la cárcel de Rikers Island, plagada de constantes denuncias por la cultura de violencia que impera y violación a derechos humanos, estaba agendado para agosto de 2027, las autoridades municipales no están seguras si podrán cumplir con la fecha.
