Camino empedrado de reforma fiscal retorna a agenda del Estado
Dos intentos previos de aplicarla fracasaron debido al amplio rechazo que generó entre empresarios, organizaciones sociales y sectores políticos que calificaron de excesiva las cargas impositivas.
La cuestión persistente de si el Estado dominicano aplicará o no una reforma fiscal será contestada este jueves con la presentación del nuevo plan estatal que procura introducir nuevas medidas orientadas a impulsar el crecimiento económico y mitigar los efectos de la crisis internacional en el país.
El plan será presentado por el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, a las 11:00 de la mañana, en la sede de la institución gubernamental.
Díaz asumió el cargo el 15 de julio de 2025 tras la renuncia del anterior ministro José Manuel Vicente. Entonces, destacó la necesidad de consolidación fiscal para garantizar la estabilidad macroeconómica y la modernización de las finanzas estatales en un entorno de reformas estructurales.
Aunque antes de dirigir el ministerio había declarado de manera pública su apoyo a la reforma fiscal, en el ejercicio mantuvo una secuencia de acercamientos con el empresariado y distintos sectores sociales para “generar valor a la economía y construir una política fiscal moderna y sostenible” ante los desafíos y crisis internos y externos que el país ha presentado, sin lograr llegar a un consenso general.
“Ningún sector quiere ceder y yo creo que eso es injusto también”, había mencionado con anterioridad. Sin embargo, esto no detuvo que el 8 de octubre de 2024 el presidente Luis Abinader instruyera al Ministerio de Hacienda a depositar una propuesta legislativa que pretendía recaudar aproximadamente RD$122,486 millones, equivalentes al 1.5% del producto interno bruto (PIB), con destino al sector transporte, salud, protección social, infraestructura pública y seguridad ciudadana.
Conocida como Ley de Modernización Fiscal, planteaba un incremento de impuestos en servicios, bienes y productos y la reducción de la carga tributaria para las micro, pequeñas y medianas empresas.
La propuesta solo duró 12 días en la secretaría legislativa de la Cámara de Diputados, luego de que el mandatario decidiera retirarla por el amplio rechazo entre empresarios, organizaciones sociales y sectores políticos que calificaban de excesiva la carga tributaria ante el aumento de los marbetes e impuesto a la Propiedad Inmobiliaria (IPI), entre otros factores.
En el año 2021, tras el resurgimiento de la economía mundial luego del COVID-19, el gobierno sometió el anteproyecto de Ley de Presupuesto General del Estado con nuevas figuras impositivas y modificaciones tributarias, generando también el rechazo social y político, obligando a su retiro del Congreso Nacional.
No tan visibles
Mientras tanto, de una manera menos directa, el gobierno ha tratado de colocar más impuestos a través de las plataformas digitales provenientes del extranjero, tomando en cuenta que el pasado 20 de mayo el director general de Impuestos Internos, Pedro Urrutia, elabora un “mecanismo” para agregar el cobro del Impuesto sobre Transferencia de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS).Urrutia agregó que esta propuesta pretende ser presentada en un periodo máximo de 60 días.
Medidas similares fueron procuradas en tres ocasiones, pero siempre con el mismo resultado, sin llegar a su finalización ante la falta de consenso y los cuestionamientos sobre su implementación.
“No a la reforma”
Ahora, en un contexto donde el Banco Central precisó que el territorio nacional no ha podido establecer desde hace un año la tasa de inflación interanual en el rango meta, el cual debe estar situado entre 4.0% ± 1.0% y se ubica en 5.35%, los aumentos en las tarifas de los boletos aéreos, pasajes de autobuses interurbanos de sindicatos, así como en los servicios de transporte en motocicletas y carros públicos son inevitables y la población se has resentido, llegando a convocar incluso a marchas hasta el Palacio Nacional.
Pese a todo, la vicepresidenta Raquel Peña aseguró que “no habrá reforma” aun con el escenario geopolítico actual que impacta en la economía nacional.
“El presidente (Abinader) lo dijo: no reforma. Lo que sí tenemos que saber es que nosotros estamos en medio de una guerra que está viviendo el mundo e impacta de manera directa a los demás países…” señaló durante su participación en el congreso internacional “Transformación Digital 360” de la Federación de Mujeres Empresarias (FEM).
Magín Díaz sostuvo ideas similares al indicar que la prioridad del gobierno es manejar la crisis, mientras las demás entidades estatales se encargan de aplicar la ley y los impuestos correspondientes.
“El gobierno no está haciendo nada de forma indirecta ni sobreoficial. Estamos manejando la crisis. Yo creo que se está manejando bien, con prudencia, con racionalidad”, declaró.
Qué debería contener la reforma
Para el columnista Federico Jovine, el escenario actual exige retomar este tema comunicando sus pros y contras para el conocimiento de toda la población y con el objetivo de lograr la estabilidad en la gestión actual y garantizar el crecimiento económico con el “sacrificio” de todos.
“En una lógica de sacrificios, no solo los empresarios, contribuyentes o ciudadanos deben pagar o cargar pesado; los políticos deben renunciar a los privilegios irritantes; y los funcionarios deben bajar el umbral expositivo y aumentar la eficiencia de su gestión”, precisó.
De su lado, el economista Antonio Ciriacio comentó que el país no sostiene las condiciones necesarias para hablar de una reforma fiscal debido a las tensiones “no deseables” que puede generar en la población, pero en caso de ser aplicada, planteó que el objetivo sea para mejorar las mipymes, reducción de la evasión y eficientizar el plan de austeridad.

