Estados Unidos

Enfermera en Arizona renuncia a su trabajo para dirigir una lavandería: generó $475,000 en 2024

La ex enfermera señaló que dedica cerca de 5 a 6 horas a la semana para administrar su negocio

La historia de una mujer en Arizona ha comenzado a circular con fuerza en Estados Unidos luego de que revelara cómo dejó atrás una carrera estable en el sector salud para dedicarse por completo a un negocio de lavandería.

Según CNBC Make It, la emprendedora, identificada solo como Cami por motivos de seguridad, aseguró que su negocio facturó cerca de $475,000 el año pasado.

De acuerdo con Newsweek, la ex enfermera encontró en el emprendimiento una oportunidad para una vida más flexible, menos estresante y con una estabilidad económica que superó la de sus años en hospitales.

Su lavandería la devolvió al trabajo… pero con libertad y mejores ingresos
Según CNBC Make It, la lavandería de Cami generó cerca de $475,000 en 2024, además de $30,000 adicionales por el alquiler de un pequeño salón adjunto. La propietaria reportó alrededor de $119,000 dólares en ganancias, de las cuales $66,000 se convirtieron en su propio salario.

La ex enfermera explicó que actualmente dedica entre cinco y seis horas semanales a la administración, gracias a que ahora cuenta con un equipo de seis empleados, lo que le permite enfocarse en crecimiento, marketing y presencia en redes sociales. “Mi vida cambió por completo: ahora tengo fines de semana, festivos y tiempo real para mí”, expresó a CNBC Make It.

Además, Cami ha encontrado una segunda fuente de ingresos en plataformas digitales. Según la misma fuente, en seis meses obtuvo $22,000 por contenido relacionado con su negocio y proyecta alcanzar cerca de $200,000 por esa vía en 2025.

Renunciar a enfermería para apostar todo por un negocio
El giro profesional de Cami no fue improvisado. Según CNBC Make It, dedicó más de un año a evaluar opciones hasta que encontró una lavandería a la venta en Arizona. Para financiarla, vendió su casa por $310,000 y destinó aproximadamente $150,000 de la operación como capital para la compra, sumando otros $50,000 de sus ahorros. El resto, unos $100,000, lo financió directamente con el vendedor.

La lavandería llevaba más de dos décadas operando, lo que le dio confianza para seguir adelante. Tras hacerse propietaria, invirtió $20,000 en renovaciones y desde entonces ha continuado mejorando el servicio, incluyendo vehículos para entregas a domicilio y nuevas máquinas industriales. Hoy mantiene la operación mediante varios préstamos comerciales que suman cerca de $4,900 al mes, según su testimonio.

Cami también reconoce que su principal desafío fue aprender sin experiencia previa en administración. Para construir una base sólida, asegura que recurrió a libros, podcasts, conferencias especializadas y formación continua. Su objetivo ahora es crecer, abrir una segunda sucursal o incluso adquirir otras lavanderías.

Un negocio que cambió su vida por completo
De acuerdo con Newsweek y CNBC Make It, la emprendedora afirmó que su motivación no fue seguir una pasión, sino buscar estabilidad económica y tiempo personal: dos cosas que, asegura, la enfermería ya no podía darle. Hoy destaca que la propiedad del negocio le ha permitido independencia, mejores ingresos y una vida más equilibrada.

Cami incluso consideró retirarse en unos seis o siete años, o bien conservar su lavandería como ingreso pasivo mientras delega la administración. “Lo veo como un juego que quiero dominar”, dijo.

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