Infusión de hojas de aguacate: por qué nunca deberías hervirlas (y para qué sirve)
Descubre cómo usar las hojas de aguacate para la microbiota y el control del azúcar. Evita el error de hervirlas y aprende la receta correcta
Más que un remedio casero, las hojas de aguacate son aliadas naturales que pueden ayudar con el control del azúcar en sangre, la digestión y hasta la presión arterial. Sin embargo, hay errores muy comunes que la gente comete al prepararlas, según explica el médico y psicólogo defensor de la dieta vegana, Iñigo Martín.
Mientras que un estudio fitoquímico de la Universidad Técnica de Manabí sobre la actividad antioxidante de hoja de aguacate revela su poderosa combinación de antioxidantes y sus beneficios para la salud.
Control del azúcar en sangre y procesamiento de glucosa
Martín indica que las hojas de aguacate contienen compuestos que ayudan a procesar mejor los carbohidratos. Esto se debe a que son ricas en flavonoides, los cuales hacen que tus células respondan mejor cuando llega la glucosa.
“Cuando tomas una infusión de estas hojas después de una comida rica en carbohidratos, estos compuestos trabajan con tu aparato digestivo para que el azúcar entre más despacio a tu sangre”.
El experto destaca que la forma correcta de prepararlo es no hervirlas. Se prepara con una o dos hojas secas, se dejan reposar en agua caliente (pero sin hervir) durante 10 minutos, y luego se bebe despacio.
Alivio de gases, cólicos e inflamación abdominal
Las hojas de aguacate trabajan como un calmante natural para tu aparato digestivo, ayudando a aliviar los cólicos suaves, la inflamación abdominal, los eructos y los gases. Esta planta contiene taninos, ideales para relajar la musculatura lisa de tus intestinos.
“Es como cuando un músculo tenso por fin se suelta: tu intestino deja de contraerse de forma brusca y el alimento pasa con más suavidad. Menos espasmo significa menos dolor y menos gases atrapados”.
La recomendación del experto es beber una infusión templada (nunca muy caliente), a sorbos pequeños, durante tres o cuatro días seguidos en caso de digestiones pesadas.
Si notas que tus deposiciones se vuelven más regulares, que ya no tienes esa sensación de abdomen lleno de aire después de comer legumbres o que puedes disfrutar de una ensalada de col sin pagar las consecuencias dos horas después, la infusión está haciendo su trabajo.
Tu microbiota intestinal: el escudo natural contra la Candida
Las hojas de aguacate pueden ayudar a mantener el equilibrio de la flora intestinal sin atacar como un antibiótico. Esto es gracias a que son ricas en polifenoles y taninos, que frenan el crecimiento excesivo de bacterias oportunistas y hongos como la Candida, mientras respetan las bacterias beneficiosas.
“Para tu barrera intestinal, estos compuestos ayudan a mantener la integridad de la mucosa. Si tu intestino es una pared, las hojas ayudan a sellar las grietas microscópicas”, agrega Martín.
El médico recomienda combinar las infusiones con alimentos ricos en fibra fermentable como el plátano, la avena y las legumbres bien cocidas, para alimentar las bacterias buenas mientras las hojas mantienen a raya las problemáticas. Se puede hacer durante una semana, descansar dos, y repetir si lo necesitan.
¿Por qué no debes hervirlas?
Martín explica que, aunque la mayoría de las personas hierve las hojas como si fueran pasta y las deja burbujeando de 10 a 15 minutos, después se preguntan por qué sienten acidez o por qué no notan ningún beneficio.
“Cuando el agua burbujea, los compuestos volátiles que necesitas se evaporan con el vapor. Te queda una infusión amarga que puede causar acidez o ardor estomacal, y los beneficios que buscas se van por el aire”.
Paso a paso para preparar la infusión
La preparación correcta empieza retirando el agua del fuego justo antes de que hierva. En cuanto ves las primeras burbujas pequeñas subiendo desde el fondo, apagas el fuego. Añades las hojas y tapas de inmediato. Este detalle de tapar la infusión es fundamental: los aceites esenciales y compuestos activos quedan atrapados en el vapor y vuelven a caer en el líquido.
- Si utilizas hojas frescas: Necesitas más tiempo de reposo, unos 20 minutos.
- Si utilizas hojas secas: Liberan sus compuestos más rápido (bastan 10 minutos).
Para el experto, es mejor una hoja bien infusionada que tres mal preparadas. Otro error común es recalentar la infusión varias veces; cada vez que la calientas, pierdes más propiedades.
Además, si se guarda un termo que mantenga la temperatura hay que tener en cuenta que 5 minutos que marcan la diferencia entre un remedio efectivo y agua con sabor amargo.
Contraindicaciones de la hoja de aguacate: ¿Quiénes deben evitar su consumo?
- Embarazadas o en periodo de lactancia: No hay estudios de seguridad. Tu bebé recibe lo que tú consumes y no sabemos cómo estos compuestos pueden afectarle.
- Personas con enfermedad renal avanzada: Tu cuerpo no puede filtrar y eliminar estas sustancias de forma óptima, así que se acumulan y pueden causar problemas.
- Niños: No deben tomarlas. Su metabolismo es diferente y mucho más sensible.

