Las alianzas y decisiones judiciales son el salvavidas de micropartidos para cobrar millones
Con cero votos o apenas cientos de simpatizantes, movimientos locales cobran casi RD$4 millones cada uno
Mientras el Tribunal Superior Electoral (TSE) se prepara para decidir el próximo 25 de agosto si 33 partidos y movimientos minoritarios deben conservar o perder su personerĆa jurĆdica, estas organizaciones continĆŗan accediendo al financiamiento pĆŗblico. Solo este aƱo se reparten 129.6 millones de pesos, equivalentes a 3, 927, 272.73 para cada una.
La subsistencia de los partidos y movimientos pequeƱos comienza en las urnas, muchas veces con votaciones mĆnimas, pero se prolonga mediante alianzas electorales, interpretaciones administrativas y decisiones de los tribunales.
El presupuesto de 2026 destina 1,620 millones de pesos al financiamiento de todas las organizaciones polĆticas reconocidas.
El artĆculo 75 de la Ley 33-18 de Partidos, Agrupaciones y Movimientos PolĆticos establece distintas causas para la pĆ©rdida de la personerĆa jurĆdica. Entre ellas figura no alcanzar el umbral de votación previsto por la legislación.
La ley también contemplaba la ausencia de representación congresual o municipal como causa para extinguir el reconocimiento legal.
El cambio introducido por el TC
Ese esquema de la ley sufrió una modificación importante a partir de una decisión del Tribunal Constitucional en 2021. La alta corte consideró “irrazonable” que perdiera automĆ”ticamente su personerĆa una organización que, pese a quedar por debajo del porcentaje requerido de votos vĆ”lidos, hubiese conseguido representación directa en un ayuntamiento o en el Congreso Nacional.
Esa decisión del TC protegió, por tanto, la representación obtenida por una organización minoritaria. Sin embargo, no estableció expresamente la representación que se logre cuando el partido pequeño llegue al poder aliado con un partido grande.
Tras el dictamen de la alta corte, fue la Junta Central Electoral (JCE) la que posteriormente adoptó una interpretación mÔs amplia.
Al examinar en 2023 la situación jurĆdica del Partido Demócrata Institucional (PDI), la JCE entendió que cuando varios partidos concurren integrados en una alianza y de esa unión resulta electo un candidato, esa representación puede beneficiar a todas las organizaciones integrantes del pacto.
La consecuencia significa que para un micropartido, una alianza con una organización mayoritaria puede convertirse no solamente en una estrategia electoral, sino tambiĆ©n en un mecanismo para preservar su reconocimiento jurĆdico y acceder a financiamiento pĆŗblico.
RD$129.6 millones entre 33 organizaciones
Para este 2026, la JCE presupuestó 1,620 millones para financiar los partidos, agrupaciones y movimientos polĆticos.
El reparto quedó estructurado en tres segmentos:
Los partidos mayoritarios: PRM, Fuerza del Pueblo y PLD reciben el 80 %, equivalente a 432 millones de pesos para cada uno.
- Los partidos intermedios: PRD, PRSC, Dominicanos por el Cambio, PaĆs Posible y BIS reciben 38.88 millones de pesos cada una.
- Los partidos minoritarios: 33 organizaciones pequeƱas se distribuyen en partes iguales 129.6 millones de pesos.
En este Ćŗltimo grupo, las diferencias de en cantidad de votos no modifican el monto que reciben.
AsĆ, el Movimiento PolĆtico Ćguila, que obtuvo 731 votos, recibe la misma asignación de casi cuatro millones de pesos que el Movimiento Independiente del Municipio de Consuelo, que figura con cero votos.
TambiĆ©n reciben una suma similar el Movimiento Independiente Unidad y Progreso (MIUP), el Movimiento Comunitario PolĆtico Nosotros PaĀ“ Cuando, el Movimiento Humanista Independiente y el Movimiento CĆvico CabrereƱo.
PersonerĆa y financiamiento, dos asuntos diferentes
La controversia volvió este año al Tribunal Constitucional. En una sentencia del 11 de agosto de 2026, el TC rechazó el recurso interpuesto por Justicia Social (PJS), PUN y Opción DemocrÔtica (OD) contra una decisión del TSE.
La decisión obliga a distinguir dos cuestiones que suelen confundirse: una es conservar la personerĆa jurĆdica y otra es determinar cuĆ”nto dinero pĆŗblico corresponde a una organización que mantiene ese reconocimiento.
El criterio recogido en la sentencia vincula el acceso al financiamiento con la condición de organización polĆtica reconocida.
Por eso, el verdadero centro de la disputa sobre los 33 partidos pequeƱos no estĆ” Ćŗnicamente en los votos que obtuvieron, sino en una cuestión previa para determinar si legalmente conservan o no su personerĆa jurĆdica.
Mientras esa condición permanezca vigente, siguen siendo organizaciones reconocidas por la JCE y, por tanto, reciben dinero del Estado.
La batalla por las 33 personerĆas
Precisamente ese es el punto que Proyecto Visión Nación, plataforma encabezada por JosĆ© Cristopher RamĆrez, llevó ante el TSE al solicitar la anulación de la personerĆa jurĆdica de 33 partidos y movimientos minoritarios.
Los demandantes tambiĆ©n intentaron detener provisionalmente el desembolso de los recursos. Argumentaron que, si finalmente los tribunales ordenan la desaparición jurĆdica de esas organizaciones, el Estado difĆcilmente podrĆa recuperar el dinero entregado durante el proceso.
La JCE defendió el reparto alegando que estaba aplicando las reglas de financiamiento vigentes y una decisión del TSE que ordenaba financiar a las organizaciones reconocidas.
Incluso, los abogados de la Junta sostuvieron durante la audiencia que la solicitud para suspender los pagos “carecĆa de objeto” porque el dinero presupuestado para 2026 ya habĆa sido distribuido a los partidos.
El TSE rechazó ese argumento porque la Junta no presentó certificaciones o documentos que demostraran que la totalidad de los recursos habĆa sido efectivamente transferida.
Sin embargo, tampoco aceptó congelar los fondos. Los magistrados entendieron que la petición no satisfacĆa las condiciones exigidas por el Reglamento de Procedimientos Contenciosos Electorales para adoptar una medida cautelar.
Una decisión pendiente
El resultado de todas las decisiones judiciales provoca que todas las organizaciones que obtuvieron cientos de votos, y hasta la que figuran con cero, continĆŗan recibiendo recursos pĆŗblicos porque conservan, hasta ahora, su reconocimiento jurĆdico.
Las alianzas electorales y las sucesivas decisiones de la JCE, el TSE y el Tribunal Constitucional crearon un esquema en el que la votación obtenida no constituye por sà sola la respuesta definitiva sobre la supervivencia de una organización.
La próxima fecha clave serĆ” el 25 de agosto ya que ese dĆa el Tribunal Superior Electoral deberĆ” decidir sobre la demanda que busca anular a los 33 partidos minoritarios.
La decisión permitirĆ” despejar la cuestión que estĆ” en el fondo de la controversia: cuĆ”les de esos partidos y movimientos conservan legĆtimamente su personerĆa jurĆdica.
Ese dictamen del TSE también establecerÔ su permanencia futura dentro del sistema de financiamiento público.
Hasta entonces, continĆŗa una paradoja en la que un movimiento con apenas cientos de votos puede recibir prĆ”cticamente lo mismo que otro que aparece con cero, porque ambos siguen jurĆdicamente reconocidos.
