Cuando comenzó la cena, no se observó a ningún gobernador demócrata, donde sí estuvieron altos funcionarios de la administración y mandatarios republicanos
La tradicional cena anual de la Asociación Nacional de Gobernadores en la Casa Blanca, que suele reunir a líderes estatales de ambos partidos en un ambiente distendido, terminó este sábado marcada por la ausencia de mandatarios demócratas y por nuevas declaraciones del presidente Donald Trump.
El evento, considerado durante años un espacio informal para fomentar el diálogo bipartidista, estuvo precedido por tensiones luego de que Trump criticara a los copresidentes de la asociación: el gobernador republicano de Oklahoma, Kevin Stitt, y el demócrata de Maryland, Wes Moore, detalló AP.
Además, el mandatario se negó inicialmente a invitar a Moore y al gobernador de Colorado, Jared Polis, a una reunión de trabajo en la Casa Blanca el viernes, aunque finalmente permitió su asistencia a última hora.
Decenas de gobernadores demócratas habían amenazado con boicotear la cena si se mantenía la exclusión de miembros de su partido en el encuentro previo. Aunque Moore asistió a la reunión del viernes, algunos demócratas decidieron no acudir a la velada formal.
Cuando comenzó la cena, no se observó a ningún gobernador demócrata en el salón, donde sí estuvieron altos funcionarios de la administración y mandatarios republicanos. La gobernadora de Massachusetts, Maura Healey, calificó la situación como una “farsa” atribuida al presidente, indicó AP.
Durante breves intervenciones en la cena, Trump afirmó que muchos de los demócratas “se miran en el espejo y dicen: yo debería ser presidente, no él”. Aunque no mencionó a ningún demócrata por nombre, responsabilizó a Maryland y Virginia, ambos con gobernadores demócratas, por un derrame de aguas residuales en el río Potomac, cerca de Washington.
“Tenemos que limpiar el desastre que nos dejaron Maryland y Virginia”, dijo, y añadió que era “increíble lo que pueden hacer con la incompetencia”.
En contraste con el ambiente de este año, asistentes a ediciones anteriores destacaron que la cena solía ser una oportunidad para estrechar lazos entre líderes de distintos partidos. El exgobernador republicano de Arkansas, Asa Hutchinson, recordó que en una ocasión fue ubicado en la misma mesa que la entonces gobernadora demócrata de Rhode Island, Gina Raimondo, lo que le permitió conocer a su familia.
“Es una noche brillante en la Casa Blanca”, afirmó.
