Comunitarios denuncian pérdidas económicas, averías recurrentes y dificultades para recibir respuestas de Edeeste
La empresa atribuye parte de las interrupciones a sobrecargas, averías y trabajos de construcción de nuevos circuitos
Apagones que, según dirigentes comunitarios, pueden extenderse hasta 16 horas, averías recurrentes y dificultades para obtener respuestas ante fallas en el servicio eléctrico mantienen en incertidumbre a residentes y pequeños comerciantes de distintos sectores de Higüey.
La situación impacta a hogares, colmados, salones de belleza, panaderías y otros negocios que dependen de la electricidad para conservar alimentos, bebidas y productos refrigerados, mientras moradores también han expresado preocupación por la oscuridad que se genera durante las noches en zonas residenciales.
El dirigente comunitario Ciro Valdez afirmó que los cortes programados pueden extenderse hasta 16 horas y citó tandas que van desde las nueve de la mañana hasta las seis de la tarde, mientras que otras interrupciones se producen por averías y pueden prolongarse durante la noche.
Valdez explicó que, según los reportes que recibe de las comunidades, los apagones programados son anunciados en algunas ocasiones como interrupciones para trabajos de mantenimiento, adecuación del cableado eléctrico u otras labores, pero consideró que la prolongación de los cortes mantiene a la población en una situación de incertidumbre.
Entre los sectores que mencionó con problemas recurrentes figuran Villa Guerrero, Villa María, Villa Cerro, Los Morales, Elio María Montás, La Pangola y Cerro Lindo, donde, según explicó, se han presentado averías relacionadas con transformadores y sobrecargas.
El dirigente sostuvo que en algunos puntos hay transformadores que no tienen capacidad suficiente para la cantidad de viviendas conectadas, por lo que cuando estos colapsan, se sustituyen o se realizan intervenciones que, según afirmó, no siempre resuelven el problema de fondo.
“Lo que hacen es que van y alzan la vela con un transformador de baja potencia“, afirmó Valdez, al explicar que posteriormente vuelve a producirse la sobrecarga y el problema reaparece.
El dirigente también cuestionó el tiempo de respuesta ante las averías nocturnas. Explicó que cuando una comunidad queda sin energía y se realiza un reporte, la solución puede tardar 24 horas o más.
“En el mejor de los casos 24 horas“, sostuvo, al señalar que en algunas ocasiones los residentes pueden permanecer hasta dos días sin el servicio.
A esta situación, agregó, se suma la falta de un canal de comunicación directo entre las organizaciones comunitarias y Edeeste para conocer el plan de inversión, los trabajos que se ejecutan y los objetivos de las intervenciones.
Apagones también preocupan por la seguridad
Francisco Javier Pérez González, conocido como Palenque, presidente de la Junta de Vecinos Lucha y Desarrollo de Los Ríos de Anamuya, afirmó que en ese sector los apagones se producen tres o cuatro veces por semana y, dijo que, en algunos casos, permanecen sin energía desde las nueve de la mañana hasta después de las ocho de la noche.
Pérez González relató que durante una noche reciente, la electricidad se fue varias veces y posteriormente permaneció fuera de servicio hasta alrededor de las 2:30 de la madrugada.
Explicó que los cortes nocturnos generan preocupación por la seguridad de quienes trabajan en la zona hotelera o deben desplazarse durante la madrugada.
“La oscuridad es el vestuario, es la ropa, es el uniforme que portan los delincuentes para acceder a la población para hacerle daño”, expresó.
El dirigente relató que durante una interrupción ocurrida en horas de la madrugada varias personas fueron víctimas de atracos en distintos puntos del sector.
“Anoche mismo, a las cuatro y algo de la mañana, cuando la luz se fue, en la calle Ocho atracaron a dos personas y, más para abajo, atracaron a otra”, afirmó.
Pérez González señaló que los apagones, combinados con lo que considera un patrullaje insuficiente, dejan a los residentes en una situación de mayor vulnerabilidad durante la noche.
También afirmó que los moradores se quejan de que sus facturas eléctricas han aumentado pese a recibir menos horas de servicio.
“Es que no es lógico que la población pague más por lo que recibe menos“, sostuvo.
Comercios asumen costos por las interrupciones
El impacto de los apagones también se refleja en los pequeños negocios que dependen de la energía eléctrica para conservar y comercializar sus productos.
Efraín Manzano, propietario del Colmado Manzano, explicó que los comerciantes deben recurrir a plantas eléctricas, inversores y combustible para mantener refrigerados los alimentos y las bebidas.
Dijo que muchas veces las ganancias de los productos hay que gastarla en combustible para mantenerlos refrigerados.
“Si lo que tú te ganas en ese producto tienes que gastarlo en combustible para refrigerarlo, para mantenerlo fresco“, expresó.
Manzano aseguró que anteriormente pagaba entre 6,000 y 8,000 pesos mensuales, pero que actualmente la factura ha llegado, según dijo, a unos 20,000 pesos o más, pese a las interrupciones del servicio.
El comerciante consideró que la situación está llevando a pequeños colmados y otros negocios a una situación económica difícil, debido a que parte de los ingresos deben destinarse a combustible y otras alternativas para suplir la electricidad.
Según Manzano, el problema no se limita a los establecimientos que venden alimentos, sino que alcanza a cualquier actividad comercial que necesite electricidad para operar.
“En un país sin energía es algo atrasado, atrasado, demasiado atrasado. La energía es el motor de un país, de un pueblo”, expresó.
La situación también afecta a establecimientos que dependen de equipos eléctricos para prestar sus servicios, como los salones de belleza, donde las interrupciones dificultan el desarrollo normal de las jornadas de trabajo y obligan a buscar alternativas para mantener en funcionamiento los equipos utilizados para atender a los clientes.
Edeeste atribuye parte de los problemas a sobrecargas y averías
Ante los cuestionamientos, Willy Pizarro, encargado de Comunicación Regional de Edeeste para la región este, explicó que durante las últimas semanas confluyeron varios factores que provocaron interrupciones en distintos sectores de Higüey.
Pizarro indicó que la empresa culminó la construcción de un nuevo circuito destinado a descargar el número cuatro, que presentaba una sobrecarga.
Explicó que los trabajos incluyeron más de 800 metros de línea triple en uno de los tramos, la colocación de más de un centenar de postes y otro tramo de más de 500 metros.
El representante de Edeeste señaló que, mientras se ejecutaban esos trabajos, se produjo además una situación con cables URD que afectó otros circuitos.
Según explicó, en medio de fuertes vientos y un sistema de rayos registrado en la zona, esos cables comenzaron a presentar fallas, lo que obligó a realizar trabajos durante aproximadamente dos semanas y algunos días.
Pizarro explicó que para ejecutar las labores fue necesario apagar la subestación completa y realizar cambios en los cables, mientras otros circuitos eran utilizados para mantener el servicio en determinadas zonas.
A esto se sumaron problemas puntuales con transformadores debido a la sobrecarga existente en algunos sectores.
Como ejemplo citó el caso de San Pedro, en Higüey, donde un transformador de 100 kVA colapsó y la comunidad permaneció alrededor de tres días sin energía.
Explicó que inicialmente se consiguió otro transformador de 100 kVA, pero posteriormente este también colapsó, por lo que fue necesario balancear la carga entre tres transformadores.
Pizarro sostuvo que la combinación de la construcción del nuevo circuito, las averías en los cables URD y los problemas con transformadores pudo hacer que la situación se percibiera como una crisis en la provincia.
Asegura que habrá una mejora del servicio
El encargado de Comunicación Regional afirmó que, tras la conclusión de los trabajos realizados en la subestación, los sectores vinculados a esa infraestructura comenzaron a experimentar una mejora en el servicio.
“Desde hoy (ayer) en adelante tienen una mejora muy significativa“, aseguró.
Explicó que la empresa continuará próximamente con trabajos en otra subestación, donde podrían producirse interrupciones, pero aseguró que estas serán programadas y comunicadas previamente a la población.
Pizarro también atribuyó parte del incremento en el consumo eléctrico al período de altas temperaturas, debido a que los equipos trabajan más forzados y, al hacerlo, consumen más energía.
Comportamiento de las facturas
Sobre los cuestionamientos relacionados con las facturas, Pizarro explicó que el sistema tarifario contempla diferentes escalas de consumo.
Indicó que de cero a 200 kilovatios hora se paga alrededor de 6.17 pesos; de 201 a 300, alrededor de 8.70 pesos; y de 300 hasta 700 kilovatios hora, alrededor de 13.04 pesos.
Explicó que cuando el consumo supera determinados niveles, el usuario puede pasar a una escala de mayor precio, lo que puede provocar un aumento considerable en la factura.
En ese sentido, indicó que Edeeste desarrolla una campaña para orientar a los usuarios a revisar sus medidores y conocer cuánto consumen diariamente, con el propósito de que puedan controlar el uso de la electricidad y tener una referencia de lo que podrían pagar.
Anuncia estrategia para mejorar la comunicación
Respecto a los reclamos sobre la comunicación de los trabajos, Pizarro afirmó que la empresa utiliza sus redes sociales y canales de gestión comunitaria para informar sobre las interrupciones y las labores que se ejecutan.
Explicó que Edeeste cuenta con grupos de juntas comunitarias a través de su departamento de gestión social, mediante los cuales distribuye las informaciones cuando se presenta alguna situación.
Reconoció que puede quedar algún segmento de la población sin recibir los avisos, por lo que señaló que la empresa está trabajando en un plan de medios para ampliar el alcance de las informaciones.
