La hoja de ruta prevé que la renovación del máximo tribunal antes de finalizar 2026, mientras que los cambios en el organismo electoral se producirían luego
El gobierno de Donald Trump respalda una hoja de ruta que contempla la renovación del Tribunal Supremo de Justicia y del Consejo Nacional Electoral en los próximos meses, como paso previo a la convocatoria de elecciones presidenciales en Venezuela durante 2027.
Un alto funcionario del Departamento de Estado explicó que, una vez designadas las nuevas autoridades de ambos organismos, Delcy Rodríguez debería declarar la falta absoluta en la Presidencia, lo que activaría un plazo de seis meses para celebrar nuevos comicios, de acuerdo con la legislación venezolana, reseñó la agencia de noticias Efe.
“Una vez que se establezcan esas dos cosas, el nuevo TSJ a finales de este año, y el nuevo CNE poco después, y ese trabajo ya ha comenzado, entonces deberían declarar vacante permanente en la presidencia a Delcy Rodríguez”, señaló el funcionario durante una rueda de prensa telefónica.
La hoja de ruta prevé que la renovación del máximo tribunal se concrete antes de finalizar este año, mientras que los cambios en el organismo electoral se producirían posteriormente. Si se cumplen esos plazos, la convocatoria presidencial quedaría planteada para 2027.
Las fechas coinciden parcialmente con las propuestas de Dinorah Figuera, dirigente opositora que encabeza la delegación de la Asamblea Nacional elegida en 2015 en las conversaciones con el chavismo. Figuera ha planteado la conformación de un nuevo TSJ antes de que termine el año y la renovación del CNE, aunque no ha fijado una fecha para este último proceso.
El funcionario estadounidense insistió en que la administración Trump utilizará su influencia sobre las autoridades interinas para garantizar que las negociaciones desemboquen en elecciones.
“Como gobierno, debemos utilizar nuestra capacidad de influencia sobre las autoridades interinas para garantizar que este proceso siga avanzando de manera responsable”, afirmó.
El objetivo de Washington, agregó, es que los comicios cuenten con garantías suficientes para que la parte derrotada reconozca la legitimidad de los resultados. “Nuestro objetivo es lograr unas elecciones (en Venezuela) en las que, una vez celebradas, la parte perdedora reconozca que el proceso fue justo”, precisó.
La hoja de ruta se plantea después de la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, una operación que abrió un proceso de transición política bajo la conducción interina de Delcy Rodríguez.
La Administración Trump ha estructurado ese proceso en tres fases y ha pedido paciencia ante las expectativas de una convocatoria electoral. La ausencia de una fecha definitiva para los comicios ha generado críticas entre quienes cuestionan la velocidad de los cambios políticos en el país.
