A redibujar los mapas de Nueva York: retrasan dos meses las primarias tras rechazo legal a “abuso” geográfico del Partido Demócrata

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La instancia judicial más alta de Nueva York anuló definitivamente las líneas distritales para representantes al Congreso Nacional y el Senado estatal elaboradas en febrero con aparente ventaja política para el Partido Demócrata, lo que retrasaría hasta agosto las elecciones primarias previstas originalmente para el 28 de junio.

El fallo declaró que se necesitará “supervisión judicial” para garantizar que los nuevos mapas estén listos a tiempo para las próximas primarias, reduciendo luego la campaña antes de las elecciones de “medio término” del 8 de noviembre.

La Corte de Apelaciones, que celebró una audiencia final sobre el asunto el martes, discutía “si los demócratas actuaron con intención partidista en Nueva York mientras violaban los procedimientos establecidos por la enmienda que encargó a una Comisión Independiente de Redistribución de Distritos que dibujara los mapas”, resumió New York Post.

“Respondemos afirmativamente a ambas preguntas y por lo tanto declaramos desiertos los mapas del Congreso y del Senado. Como resultado, se requiere supervisión judicial para facilitar la creación expedita de mapas constitucionalmente conformes para su uso en las elecciones de 2022 y para salvaguardar el derecho constitucionalmente protegido de los neoyorquinos a unas elecciones justas”, dijo la jueza principal Janet DiFiore en un fallo publicado ayer por la tarde.

En la misma onda, previamente el juez Patrick McAllister, en el norte del estado, había rechazado los polémicos mapas electorales, los declaró inconstitucionales y ordenó a la Legislatura controlada por los demócratas que los volvieran a definir con urgencia. Pero sus defensores siguieron apelando, liderados por la gobernadora Kathy Hochul y la fiscal general Letitia James.

La semana pasada, un tribunal de apelaciones también había dictaminado que las nuevas líneas distritales dibujadas por los demócratas eran ilegales, pues violaban la prohibición constitucional sobre la redistribución de distritos partidistas en el estado.

En febrero la Asamblea estatal y el Senado aprobaron el nuevo mapa de 26 distritos electorales de Nueva York, que podría suponer para los demócratas la obtención de tres congresistas más en las próximas elecciones legislativas de noviembre, en detrimento de los republicanos. Otro cambio que traía el nuevo trazado es que NYC tendrá dos nuevos escaños en el Senado estatal en 2023.

Enseguida catorce demandantes presentaron una demanda judicial contra la gobernadora Hochul y los legisladores demócratas, pocas horas después de que aprobasen en Albany un rediseño del mapa electoral de Nueva York llamado a favorecer la presencia de su partido en el Capitolio nacional.

Los demandantes alegaron que las nuevas líneas aprobadas por la Asamblea estatal eran “inconstitucionales” porque violaban una ley estatal de 2014 que establece el proceso para volver a trazar las líneas distritales y, además, que fueron manipuladas para favorecer a los titulares demócratas.

“Parte del problema es que estos mapas estaban anulados… por no seguir el proceso constitucional de tener mapas bipartidistas presentados por la [comisión independiente de redistribución de distritos]. El segundo problema fue que se determinó que el mapa del Congreso que se presentó estaba manipulado”, escribió el juez McAllister, de la Corte Suprema del condado Steuben, en su decisión publicada el 31 de marzo. El juez también rechazó los mapas del Senado y la Asamblea estatal en su fallo.

Aunque a nivel nacional los demócratas habían acusado a los republicanos de suprimir el voto de las minorías, hicieron lo propio en Nueva York, donde son mayoría contundente en proporción 7 a 1 en cuanto a electores registrados.

La técnica de rediseño geopolítico es conocida como “gerrymandering”, término acuñado en 1812, cuando el entonces gobernador de Massachussets, Elbridge Gerry, dibujó un distrito electoral que se extendía como una salamandra (salamander, en inglés) para asegurarse un escaño para su partido.

La redistribución de las circunscripciones electorales se hace en Estados Unidos cada diez años, una vez que se dan a conocer los resultados del censo electoral y sólo afecta a aquellos estados en los que la población ha crecido o menguado lo suficiente para ganar o perder representantes en el Congreso federal. Ese es el caso actual de Nueva York.

Al momento el estado NY tiene 27 representantes -19 demócratas y 8 republicanos- en El Capitolio, pero  perderá un curul debido a la disminución de la población, que venía descendiendo antes de la pandemia y se aceleró desde entonces.

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