Escasez de detectives amenaza aún más el combate del crimen galopante por “impunidad” en Nueva York

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Más de 100 detectives de la policía de Nueva York se jubilaron en junio y otros 75 planean presentar sus documentos este mes, ya que muchos se sienten frustrados por la justicia de “puerta giratoria” y las reglas que dificultan su trabajo y promueven en cambio la impunidad.

“Eso tendrá un gran impacto en la investigación de delitos… Va a tener un impacto en la seguridad pública”, predijo al New York Post el presidente de “Detectives’ Endowment Association” (DEA) de NYPD, Paul DiGiacomo. Según él, los policías en general se sienten desmoralizados por la falta de apoyo de los políticos locales.

Mientras la pandemia, el clima anti policial y la reforma penal han sido identificados como factores que han disparado el crimen en NYC, a fines de 2021 la ciudad ya tenía 10% menos detectives que hacía tres años.

Al mismo tiempo la tasa de casos de homicidios que se consideran “resueltos” cayó de alrededor del 74% en 2018 a sólo 56% en 2021 hasta noviembre, según Colby Hamilton, portavoz de la Oficina de Justicia Penal de la Alcaldía de Nueva York (MOCJ).

Desde mediados de 2020 ha habido renuncias masivas en NYPD y la tendencia no ha bajado. Al cierre de 2020, más de 5,300 agentes uniformados habían renunciado, retirado o entregado sus papeles para irse, un aumento del 75% con respecto al año anterior, según datos del departamento. Muchos eran detectives.

Incluso en diciembre de 2021 los dos principales jefes de NYPD pidieron su jubilación, en víspera de la llegada del nuevo alcalde, Eric Adams: el comisionado de NYPD, Dermot Shea y su adjunto Benjamin Tucker. En lo que va del año se han jubilado 250 detectives, dejando el número total en unos 5,600, que son casi 2,000 menos que hace dos décadas.

“Los detectives se están retirando en cifras históricas porque no cuentan con el apoyo de los políticos, que se preocupan más por los delincuentes que por los policías y los neoyorquinos a los que protegen”

Paul DiGiacomo, presidente de “Detectives’ Endowment Association” (DEA) de NYPD

“Es simple”, dijo DiGiacomo. “Los detectives se están retirando en cifras históricas porque no cuentan con el apoyo de los políticos, que se preocupan más por los delincuentes que por los policías y los neoyorquinos a los que protegen”.

Hubo 794 retiros de detectives durante el apogeo de la pandemia de COVID-19 en 2020, y 395 en 2021. The Post también informó a mediados de junio que los policías en general estaban dejando NYPD en números récord.

“Conocerme es saber que amo el trabajo por dentro y por fuera, pero no es el mismo trabajo al que me uní”, dijo el martes Jason Caputo (51), detective de Queens, quien se va después de 18 años en la policía de Nueva York. Agregó que ya había “tenido suficiente”.

“La ley de no fianza fue algo importante para mí”, dijo. “Ya ni siquiera se trata realmente de luchar contra el crimen. Arrestas a alguien por asalto con un arma y luego la persona regresa a la comisaría para recuperar su propiedad al día siguiente. No están encerrando a nadie, ni siquiera a los que tienen registros”.

Una detective no identificada de 44 años que ha estado en NYPD desde 2005 comentó que le gustaría presentar sus documentos de jubilación. “Si pudiera, lo haría absolutamente”, dijo. “Nací y crecí en El Bronx y se ha vuelto tan malo, tan feo. Tomo tiempo lejos de mi familia para trabajar en estos casos y no van a ninguna parte”. Detalló que trabaja con menores y que es particularmente frustrante cuando los jueces dejan salir a los delincuentes.

En el pasado reciente, varios factores que analistas, líderes sindicales, políticos y los propios ciudadanos han vinculado con el auge de la violencia son las controvertidas reformas de la fianza en el estado NY vigentes desde enero de 2020 con el apoyo del entonces gobernador Andrew Cuomo; la liberación masiva de presos para evitar contagios por el coronavirus; la crisis de salud mental con más indigencia en las calles y el Metro; y la reducción de fondos a la policía promovida por el Concejo Municipal y el entonces alcalde Bill De Blasio.

Paralelo al clima anti policial y el retiro de fondos, el mandato de vacunación obligatoria anti COVID impuesto por el gobierno local en el otoño 2021 llevó a otros más a renunciar, incluso pasando a otros cuerpos policiales en el país.

Un reporte alarmante del Departamento de Servicios de Justicia Criminal del estado Nueva York (DCJS) advirtió que en 2020 los fiscales de distrito de NYC se negaron a enjuiciar a los detenidos a casi el doble de la tasa de 2019, lo que dejó a 6,522 sospechosos fuera de juicio. En total, los acusadores de oficio retiraron todos los cargos en 16.9% de los 38,635 casos de delitos graves que se cerraron en la ciudad de Nueva York durante 2020.

La impunidad abarca delitos graves y otros considerados “menores”. Las leyes estatales hicieron del hurto en tiendas una opción prometedora para algunos delincuentes como por ejemplo el joven Isaac Rodríguez, de 22 años y residente de Queens, arrestado 46 veces por robar en tiendas en 2021.

En ese marco se ha creado un círculo vicioso: muchos argumentan que la violencia en la calle y el Metro los han alejado de Nueva York, y con ello se genera más abandono y desempleo por la menor actividad comercial en zonas mayormente corporativas, como Midtown y el Distrito Financiero, donde hoy se observan docenas de locales desocupados.

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