Rusia se acaba de retirar de la zona de Limán, en Ucrania,  lo que es señalado por medios periodísticos como otro golpe para el presidente ruso, Vladimir Putin, pues se trata de un bastión importante en el este del país -en Donetsk-.

Es, asimismo, una ciudad que Moscú ha utilizado como centro logístico y de transporte para sus operaciones en el norte de la región.

Hace días que estaba siendo rodeada por las tropas ucranianas, que este sábado cercaron a más de 5.000 soldados del Kremlin y ya ha sido «liberada» por completo, asegura el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.

Se trata de la segunda gran derrota militar para las fuerzas de Moscú después de la de Járkov, y un revés político para Putin, según la Inteligencia británica. La reconquista de Limán es además un factor clave para avanzar en una mayor «desocupación» rusa en la vecina Lugansk, ha explicado el gobernador de dicha región, Serhiy Gaidai.

El secretario de Defensa de EE. UU., Lloyd Austin, ha aplaudido el avance ucraniano, y considera que planteará un dilema para el Ejército ruso al perder un lugar logísticamente estratégico para ellos.

Tras la toma de la región de Járkov, también en el este del país, Putin reaccionó con una movilización de 300.000 reservistas de su país, una medida acogida con gran polémica y que ha llevado a miles de rusos a cruzar las fronteras para no tener que alistarse.

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Asimismo, la víspera de esta nueva victoria de Ucrania, el presidente ruso se anexionó cuatro nuevas regiones, entre ellas en la que se ubica la ciudad de Limán. Lo hizo tras llevar a cabo sendos referendos que la comunidad internacional no reconoce.

Zelenski afirma que continuará la contraofensiva

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha celebrado esta nueva victoria y ha dicho que van a continuar con la campaña militar y con la lucha para intentar recuperar todo el territorio que está en manos de los rusos, incluyendo la península de Crimea, anexionada por Rusia en 2014. Sus tropas han recuperado ya más de 9.000 kilómetros cuadrados, decenas de localidades donde vuelve a ondear la bandera ucraniana.

Zelenski ha añadido que la bandera de su país ya ondea en muchos lugares del Donbás, y calificó los referendos de anexión celebrados por Putin de «farsa». «Rusia escenificó una farsa en el Donbás. Una farsa absoluta que quería presentar como referendos», aseguró en su habitual alocución nocturna.

El presidente Zelenski augura que «la semana próxima habrá aún más» banderas ondeando. «La bandera ucraniana ya ondea en Limán, en la región de Donetsk y se va a quedar allí. No hay huellas de los referendos en ese lugar», ha prometido.

Chechenia insta a una respuesta nuclear

Frente al avance ucraniano, el líder de Chechenia, Ramzán Kadírov, ha abogado por «medidas más radicales» por parte de Rusia, incluido el empleo de «armamento nuclear de baja potencia«.

«Bajo mi punto de vista, hay que tomar medidas más radicales hasta el punto de declarar la ley marcial en los territorios fronterizos y emplear armamento nuclear de baja potencia«, dijo el líder de la república del norte del Cáucaso en su canal de Telegram.

Kadírov, que ha llamado a tomar Kiev y destruir el Estado ucraniano, recomendó al Kremlin ignorar la reacción de Estados Unidos y el resto de países occidentales.

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