EEUU exige a aliados y a China que respalden su guerra económica contra Irán

Ni Trump ni su secretario del Tesoro han expuesto las medidas que planean contra Irán. Bessent aseguró que daría más detalles durante una rueda de prensa el lunes.

Estados Unidos exigió el jueves a sus aliados y a China que se sumen a la nueva campaña del presidente Donald Trump para aislar la economía iraní y provocar “el colapso” del gobierno de Teherán.

Irán calificó las amenazas de Estados Unidos como “terrorismo económico” y dijo que fallarían.

Trump anunció el miércoles en un extenso mensaje en su red Truth Social que la “operación económica” contra Irán sería “aplastante”. También advirtió que cualquier país que “brinde cualquier tipo de salvavidas a Irán afrontará a su vez tremendas consecuencias económicas”.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, subrayó cómo Trump está pasando de ejercer presión militar a ejercer presión económica sobre Teherán, mientras su impopular guerra se acerca a los seis meses.

“Va a funcionar en Irán y va a hacer colapsar al régimen”, dijo Bessent al canal CNBC. “Va a ser la mayor operación de aislamiento económico coordinado en la historia mundial”, añadió.

Consultado sobre sus aliados, Bessent lanzó una advertencia: “(Están) con nosotros o contra nosotros”.

“Cualquier vínculo restante con Teherán apresurará la desaparición económica de una nación, ya sea que ese vínculo haya sido establecido deliberadamente o ignorado de forma consciente”, manifestó Bessent en X.

Ni Trump ni su secretario del Tesoro han expuesto las medidas que planean contra Irán. Bessent aseguró que daría más detalles durante una rueda de prensa el lunes.

“Estamos ahora en una nueva fase donde la herramienta más efectiva que tenemos es la presión económica que les podemos aplica”, dijo el vicepresidente JD Vance a un podcast conservador.

Este plan contra Irán significa que es menos probable que Estados Unidos vuelva a realizar operaciones militares de gran envergadura contra el país, explicó Bessent.

Ante la pregunta de si Estados Unidos presionaría a China, el secretario señaló que “muchas conversaciones es mejor tenerlas en privado”, pero instó a Pekín a “sumarse al plan”.

El presidente chino, Xi Jinping, visitará a Trump en la Casa Blanca el 24 de setiembre.

“Terrorismo económico”
Irán, de su lado, acusó a Estados Unidos de “terrorismo económico” y de “crímenes contra la humanidad”.

“Sin duda, las sanciones económicas de Estados Unidos contra Irán, que atacan los derechos humanos fundamentales de cada ciudadano iraní, constituyen un caso de ‘terrorismo económico’ y de ‘crímenes contra la humanidad'”, declaró el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán en un comunicado difundido por medios estatales.

Durante este conflicto, desencadenado por los ataques conjuntos de Israel y Estados Unidos el 28 de febrero, Trump ha multiplicado las declaraciones incendiarias y los cambios de postura.

Sin embargo, entre la impopularidad de la guerra en la escena política estadounidense y unas reservas de munición mermadas, el impredecible magnate republicano parece haber optado recientemente por una postura más cautelosa.

De hecho, las hostilidades han disminuido en el plano militar, a pesar de que el mes pasado se reanudó la guerra y saltó por los aires un protocolo de acuerdo firmado en junio.

Trump dijo a principios de esta semana que las conversaciones con Irán estaban suspendidas por ahora.

Teherán mantiene prácticamente cerrado el estratégico estrecho de Ormuz y Washington persiste con un bloqueo naval a Irán.

Trump ha insistido en que no se puede permitir que Irán desarrolle un arma nuclear como parte de cualquier acuerdo. Sin embargo, casi medio año de guerra no ha logrado obligar a Teherán a renunciar a su uranio enriquecido ni a abandonar sus planes declarados de energía nuclear.

“Economía de la resistencia”
La economía de Irán, debilitada por décadas de sanciones internacionales, se ve sometida a una dura prueba con la guerra.

El país ha encontrado formas de continuar exportando su petróleo, con China como su principal comprador. Teherán opera una flota fantasma de petroleros, todos bajo sanciones internacionales.

El 22 de julio, la inflación alcanzaba el 66% en los últimos doce meses, frente al 46% de febrero, y la moneda seguía su caída libre: el miércoles, un dólar se cambiaba a 1,88 millones de riales, frente a 1,65 millones justo antes del conflicto.

Washington anunció el jueves nuevas medidas contra la red de financiación de Hezbolá en Líbano, resaltando sus vínculos cercanos con los Guardias de la Revolución de Irán.

En un mensaje publicado en mayo, el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, había instado a las empresas a evitar los despidos y a los legisladores a adoptar medidas destinadas a apoyar la “economía de la resistencia”, que se refiere a la reducción de la dependencia del mundo exterior.

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