Nueva York destina $1 millón para enseñar a estudiantes sobre el 11-S a 25 años de los ataques
Nueva York destina $1 millón para enseñar a estudiantes sobre el 11-S a 25 años de los ataques
Nueva York reforzará la enseñanza sobre los atentados del 11 de septiembre de 2001 con una nueva inversión de $1 millón de dólares destinada a programas educativos para estudiantes de la ciudad, en un momento especialmente simbólico: el país se acerca al 25 aniversario de la tragedia.
De acuerdo con CBS News, miembros del Concejo Municipal se reunieron este jueves por la mañana frente al Oculus, en el Bajo Manhattan, para anunciar los fondos y destacar la importancia de transmitir a las nuevas generaciones lo ocurrido aquel día.
La iniciativa se desarrollará en colaboración con el 9/11 Memorial & Museum y contempla distintas herramientas para acercar a los estudiantes a uno de los episodios más dolorosos de la historia reciente de Nueva York.
El museo como aula para los estudiantes
Una parte central de la inversión estará destinada a financiar excursiones escolares al museo, con especial atención en los alumnos de octavo grado. También se contemplan visitas virtuales para quienes no puedan acudir personalmente, además de programas de formación profesional para maestros y otras iniciativas educativas.
La propuesta busca responder a una realidad que cambia con cada generación. Los estudiantes que actualmente cursan la escuela en NYC nacieron después de los atentados y, por lo tanto, conocen el 11-S principalmente a través de relatos, fotografías, videos y libros de historia.
Para Vaughan Danvers, maestra que participó en el anuncio, explicar los ataques dentro de un salón de clases no siempre basta para transmitir su dimensión humana. Llevar a los alumnos al museo, dijo, puede convertir una lección académica en una experiencia difícil de olvidar.
Danvers recordó que antiguos estudiantes todavía le hablan de aquellas visitas y de lo que sintieron al conocer las historias de los bomberos, trabajadores de recuperación y otras personas que estuvieron vinculadas directamente con la llamada Zona Cero.
La educadora también destacó el valor de las herramientas digitales, capaces de acercar esa experiencia a estudiantes de otras partes de la ciudad y del país que no tienen la posibilidad de acudir físicamente al museo.
Una generación que no vivió el 11-S
Beth Hillman, presidenta y CEO del 9/11 Memorial & Museum, puso el énfasis en el cambio generacional que vuelve urgente esta tarea educativa.
Según Hillman, unos 100 millones de estadounidenses no habían nacido o eran demasiado jóvenes para recordar los atentados. En Nueva York, el desafío es todavía más concreto: los estudiantes actuales no vivieron personalmente aquel martes de septiembre de 2001.
La funcionaria subrayó así la responsabilidad de las instituciones para preservar la memoria y explicar a los jóvenes no solo lo ocurrido, sino también las historias de solidaridad, valentía y compasión que surgieron después de los ataques.
Ese aspecto también fue destacado por la presidenta del Concejo Municipal, Julie Menin, quien recordó que vivía en Lower Manhattan cuando cayeron las Torres Gemelas y que su restaurante sufrió graves daños.
Menin señaló que los estudiantes deben conocer tanto la pérdida de casi 3,000 vidas como los actos heroicos de los primeros respondedores y las muestras de solidaridad entre desconocidos. Para la funcionaria, recordar aquella unidad puede ofrecer una lección relevante para la ciudad actual.
El aniversario reactiva la memoria en Nueva York
La inversión educativa forma parte de una serie de actividades que ya comenzaron en distintos puntos de Nueva York con motivo de los 25 años de los atentados.
Además del anuncio en la Zona Cero, funcionarios municipales participaron en una ceremonia de colocación de una corona para honrar a las víctimas. La ciudad también ha organizado otros actos conmemorativos mientras se aproxima el aniversario.
El miércoles, 36 nuevos nombres de personas fallecidas por enfermedades relacionadas con el 11-S fueron incorporados al muro conmemorativo del FDNY dedicado a las víctimas del World Trade Center, ubicado en Brooklyn.
En Chinatown, bomberos de Ladder 6 se reunieron además con familiares de Josephine Harris, una sobreviviente que fue trasladada por los rescatistas desde la Torre Norte a través de la escalera B.
Las conmemoraciones continuarán durante los próximos días. Entre ellas figura una instalación artística en St. Paul’s Chapel, una iglesia que permaneció intacta durante los ataques. Allí serán exhibidas 2,977 grullas de papel dobladas a mano, una por cada persona asesinada el 11 de septiembre.
En este escenario, la apuesta de Nueva York por la educación adquiere un significado que va más allá de una partida presupuestaria. Se trata de encontrar nuevas formas de contar una historia que, para millones de jóvenes, ya no pertenece a la memoria personal, sino a los libros.
