Maurene Comey, quien trabajó durante una década como fiscal federal adjunta en Nueva York, fue despedida en julio de 2025
Un juez federal determinó este lunes que la administración de Donald Trump despidió ilegalmente a Maurene Comey, fiscal del Departamento de Justicia e hija del exdirector del FBI James Comey, en un fallo que cuestiona la facultad del gobierno para remover a funcionarios de carrera por motivos políticos o personales.
La decisión fue emitida por el juez Jesse M. Furman y, aunque se refiere específicamente al caso de Comey, establece un precedente más amplio al rechazar el argumento de la administración Trump de que la Constitución le permite despedir a fiscales federales de carrera por cualquier motivo, reseñó The Associated Press.
El juez cuestiona el poder de Trump
Comey, quien trabajó durante una década como fiscal federal adjunta en Nueva York, fue despedida en julio de 2025. Furman señaló que durante su trayectoria participó en algunos de los procesos judiciales más relevantes del país y recibió de manera constante las máximas calificaciones de sus superiores y colegas.
Tras su destitución, Comey demandó al Departamento de Justicia y a otros funcionarios. Alegó que su despido violó la separación constitucional de poderes, la Primera Enmienda y las garantías de debido proceso contempladas en la Quinta Enmienda.
Según la demanda, Comey consideraba que su despido pudo estar relacionado con su parentesco con James Comey, uno de los principales críticos de Trump, o con sus supuestas posiciones y afiliaciones políticas.
De acuerdo con la agencia de noticias AP, Furman rechazó el argumento del gobierno de que los fiscales federales pueden ser removidos debido a que ejercen facultades del presidente consideradas definitivas. El juez también cuestionó la posición de la administración de que el Congreso carece de autoridad para establecer límites a la destitución de fiscales.
Aceptar ese planteamiento, escribió Furman, alteraría el equilibrio establecido por el sistema constitucional estadounidense.
El juez concluyó que el despido violó la separación de poderes, la Ley de Procedimiento Administrativo y los derechos de Comey al debido proceso. También ordenó su reincorporación retroactiva y el pago de salarios atrasados desde su destitución hasta el 20 de diciembre, con el objetivo de compensarla por las consecuencias de lo que calificó como una terminación ilegal.
Furman dejó pendiente su decisión sobre el argumento basado en la Primera Enmienda y señaló que se inclinaba a desestimarlo debido a que Comey ya trabaja en el sector privado y no busca regresar efectivamente a su antiguo cargo.
El Departamento de Justicia apelará
El Departamento de Justicia manifestó su desacuerdo con la decisión y anunció que apelará. “Discrepa de esta decisión y apelará a su debido tiempo”, señaló la institución en un comunicado.
Los abogados de Comey, Ellen Blain, Nicole Gueron, Deepa Vanamali y Margaret Donovan, celebraron el fallo y afirmaron que representa una defensa de los límites al poder presidencial y de los controles constitucionales.
Comey fue despedida dos semanas después de encabezar la acusación contra el productor musical Sean “Diddy” Combs, cuyo juicio terminó con una condena por delitos relacionados con prostitución y absoluciones por otros cargos.
La fiscal también participó en las investigaciones por tráfico sexual contra Jeffrey Epstein y contra Ghislaine Maxwell, expareja y colaboradora cercana del financiero. Maxwell fue condenada en 2021 y cumple una sentencia de 20 años de prisión.
Una disputa que alcanza a James Comey
El entonces presidente Trump despidió a James Comey como director del FBI en mayo de 2017, mientras la agencia investigaba posibles vínculos entre la campaña presidencial de Trump de 2016 y Rusia. Desde entonces, Trump ha pedido reiteradamente que el exdirector del FBI sea procesado.
El gobierno de Trump ha despedido a decenas de funcionarios de carrera del Departamento de Justicia y del FBI que participaron en investigaciones relacionadas con el presidente o que fueron considerados contrarios a la agenda de su administración. Algunos de esos despidos también han derivado en demandas judiciales.
James Comey enfrenta además un proceso penal por una publicación en Instagram que los fiscales interpretaron como una amenaza contra Trump a través de la combinación numérica “86 47”. El exdirector del FBI ha intentado que ese caso sea desestimado y algunos especialistas en derecho han cuestionado la solidez de la acusación.
En otro proceso, una acusación anterior contra James Comey por supuestamente mentir al Congreso fue desestimada después de que un juez concluyera que el fiscal que presentó los cargos había sido designado ilegalmente.
