El elenco catalán fue sancionado a abonar una cantidad ínfima por contactar al argentino con contrato vigente en el Atlético Madrid
El FC Barcelona fue sancionado a pagar una multa de 602 euros tras una resolución de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) por su contacto con el delantero argentino Julián Álvarez durante el último mercado de pases, cuando el futbolista mantenía contrato vigente con el Atlético de Madrid.
El conflicto se originó en una denuncia presentada por el club Colchonero, que acusó al conjunto catalán de establecer contacto irregular con Álvarez, quien tiene vínculo con el Atlético de Madrid hasta el 30 de junio de 2030.
El Atlético también elevó una denuncia paralela ante la FIFA, que terminó por declararse incompetente para intervenir en el caso, lo cual dejó el expediente exclusivamente en manos del organismo español.
La resolución de la RFEF, según explicó el Diario AS, se fundamenta en el artículo 133 del reglamento federativo, que contempla el incumplimiento de obligaciones reglamentarias consideradas leves. De acuerdo con ese reglamento, un club que desee contratar a un futbolista con contrato en vigor debe comunicar por escrito su intención al club que posee sus derechos antes de iniciar cualquier negociación con el jugador. El conjunto madrileño sostuvo que el Barça omitió ese trámite antes de acercarse a Álvarez, lo cual motivó la apertura del expediente sancionador.
La pena más alta de la RFEF
La pena económica es la más alta que fijan las reglas de la Federación para este tipo de hechos y resulta ínfima si se compara con la magnitud del conflicto que enfrentó a ambas entidades durante el último verano europeo.
La disputa se desencadenó tras las declaraciones del propio Álvarez desde el Mundial de Estados Unidos, en las que pidió “una transferencia, porque es lo mejor para todas las partes”, un pedido que generó tensión entre el jugador y la dirigencia rojiblanca.
El futuro del delantero argentino terminó resuelto con su continuidad en el Atlético de Madrid. El caso llegó a su desenlace administrativo pocos días después de que El Araña marcara el gol de la victoria ante el Deportivo de La Coruña, tras el cual pidió disculpas a los hinchas por las declaraciones que habían afectado su relación con el club durante el mercado de pases.
El FC Barcelona apelará la multa
El FC Barcelona no acepta ni pagará la sanción con la que le ha castigado la RFEF por ‘tocar’ a Julián Álvarez el pasado verano, teniendo contrato en vigor con el Atlético de Madrid.
En los despachos culés reconocen que la multa es “irrisoria”. Muy pequeña para una entidad de su categoría, pero se niegan a pagarla. No, lógicamente, por el montante sino porque consideran que no actuaron mal.
El Barça rechaza abonar esos 602 euros y recurrirá la sanción y todas las que estén relacionadas con este caso.
