Nueva York busca apagar los generadores contaminantes de los carritos de comida con un plan piloto de energía limpia en Queens
La Ciudad empieza a reemplazar los ruidosos y tóxicos generadores por sistemas de baterías eléctricas recargables
Aunque para muchos neoyorquinos pasan desapercibidos, el zumbido constante que se escucha junto a miles de carritos de comida en la ciudad delata su verdadero motor: pequeños generadores de gasolina o diésel que, según un estudio del Proyecto de Vendedores Ambulantes (SVP) alimentan al 97% de estos negocios ambulantes.
Esos equipos permiten mantener refrigerados los alimentos, operar planchas, freidoras, hornos y ventiladores durante jornadas de doce horas o más. Pero también convierten cada carrito en una pequeña fuente móvil de contaminación que libera monóxido de carbono, hidrocarburos y otros contaminantes directamente al nivel de la calle, donde los propios vendedores, y no solo los peatones, respiran ese humo durante toda su jornada laboral.
Para enfrentar este problema, la Oficina de Justicia Climática y Ambiental de la Ciudad de Nueva York (MOCEJ), lanzó este martes el ‘Programa de Carritos con Energía Limpia de Nueva York”, un plan piloto de seis meses que busca reemplazar los generadores tradicionales por sistemas de baterías eléctricas recargables en carritos de vendedores ambulantes. Todo empieza en el parque Flushing Meadows–Corona Park de Queens.
La iniciativa comenzará con diez vendedores, muchos de ellos inmigrantes que construyeron sus pequeños negocios en este emblemático parque y algunos con casi cinco décadas ofreciendo comida a residentes y visitantes.
Este emblemático parque conocido por su inmensa esfera de acero, recibe cada año a más de nueve millones de personas provenientes de todo el mundo, convirtiéndose en el escenario ideal para mostrar a residentes y turistas las posibilidades de una futura red de carritos de comida impulsados con energía limpia en toda la ciudad.
“Los vendedores ambulantes definen la ciudad de Nueva York, y estos carritos definirán el futuro verde que construiremos juntos”, afirmó Julia Kerson, vicealcaldesa de Operaciones de la Alcaldía.
La empresa PopWheels proporcionará la infraestructura para el intercambio de baterías, sistemas con características avanzadas de seguridad contra incendios, entrega de baterías cuando sea necesario y asistencia técnica a los vendedores participantes.
Además, ayudará a modificar los carritos para adaptarlos a los nuevos sistemas eléctricos.
Factor contaminante
Este proyecto es impulsado por MOCEJ, en alianza con el Departamento de Parques, el Departamento de Bomberos (FDNY), el SVP y la Fundación de Parques de la Ciudad.
Los vendedores ambulantes dependen de estos generadores contaminantes porque muchos de sus negocios funcionan de manera independiente y necesitan electricidad constante. Sin embargo, gran parte de estos equipos fueron diseñados para usos temporales o de emergencia, no para permanecer encendidos durante jornadas laborales completas.
En este sentido, William Arévalo, propietario de un carrito de comida en el parque y participante del programa piloto, valoró la iniciativa que no solo proporciona un lugar de trabajo más limpio y silencioso para los vendedores, “sino que al utilizar baterías en lugar de generadores estamos contribuyendo a mejorar la experiencia de estar en Flushing Meadows Corona Park para todos”,
Según estimaciones utilizadas por organizaciones ambientales, un vendedor promedio puede consumir alrededor de 1,750 litros de gasolina al año, generando cerca de cuatro toneladas de emisiones de dióxido de carbono (CO₂), además de otros contaminantes.
“Queens sostenible”
Por su parte, Carina Kaufman-Gutierrez, directora ejecutiva de la Oficina de Servicios para Vendedores Ambulantes, señaló que los emprendedores de comida callejera “ayudan a definir la cultura y el sabor único de Nueva York, ofreciendo alimentos accesibles y diversos tanto a trabajadores como a turistas”.
Asimismo, el presidente del condado de Queens, Donovan Richards Jr., afirmó que reducir la dependencia de combustibles fósiles no puede limitarse a los comercios tradicionales.
“Incluir a los negocios más pequeños y móviles de nuestra ciudad en este esfuerzo es fundamental”, dijo Richards, quien aseguró que el programa ayudará a que Queens sea más sostenible y reducirá los costos energéticos de los vendedores que se han convertido en parte esencial de este punto comercial y de entretenimiento.
Si la electrificación se extendiera a los aproximadamente 20,500 vendedores de alimentos con licencia en Nueva York, la ciudad estima que podría reducir más de 120,000 toneladas métricas de emisiones de dióxido de carbono (CO₂) al año, una cantidad equivalente a retirar cerca de 30,000 automóviles de las calles anualmente.
Mayoría hispana
- 23,000 vendedores ambulantes operan en la ciudad de Nueva York, de acuerdo con un balance del Proyecto de Vendedores Ambulantes.
- 60% de los vendedores informales de la Gran Manzana son hispanos, seguidos por los comerciantes de Medio Oriente y el norte de África (22%) y los vendedores del este y sudeste de Asia (7%).
- $71.2 millones es el promedio en impuestos locales, estatales y federales que pagan estos comerciantes.
- 70% de los vendedores trabajan sin licencia, ni permiso de venta de comida.

